La causa por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Manuel Adorni sumó un nuevo elemento clave tras la declaración de la escribana Adriana Nechevenko, quien admitió haber intervenido directamente en operaciones financieras y vínculos personales que hoy están bajo análisis judicial.
Durante su testimonio ante el fiscal Gerardo Pollicita, Nechevenko confirmó que fue ella quien puso en contacto al funcionario con dos mujeres —una comisaria retirada y su hija— que le prestaron 100.000 dólares con una tasa de interés del 11% anual. Ese dinero habría sido utilizado para la compra de una propiedad en un country.
La escribana justificó no haber investigado el origen de los fondos al afirmar que conoce a Adorni desde hace más de dos décadas y que no estaba obligada a solicitar esa información.
Otro de los puntos que genera sospechas en la causa es la compra de un departamento en Caballito. Según explicó, la operación se realizó con un pago inicial bajo y el resto del monto —alrededor de 200.000 dólares— quedó como deuda a saldar en un año, sin intereses. Este esquema, poco habitual en el mercado inmobiliario, es uno de los principales focos de la investigación.
Nechevenko también señaló que las condiciones del acuerdo se basaron en relaciones personales, incluyendo vínculos entre las familias involucradas, lo que habría facilitado un financiamiento extremadamente favorable para el funcionario.
En paralelo, se conoció que el plan de Adorni sería vender otra propiedad para afrontar sus deudas, mientras la Justicia intenta determinar si estas operaciones responden a mecanismos legales o si encubren movimientos irregulares de dinero.
La causa continúa avanzando y se espera que en los próximos días declaren las personas que participaron en la venta del inmueble, lo que podría aportar mayor claridad sobre el origen y la circulación de los fondos involucrados.