El pesimismo empresarial aumentó: el 58% evaluó la situación económica como mala o muy mala, y solo el 10% espera una mejora en las ventas durante 2025.
En paralelo, el comercio exterior profundizó la presión. Entre enero y octubre, las importaciones de prendas crecieron 102% en dólares y 154% en volumen, alcanzando un récord histórico. China concentró más de la mitad de los ingresos, con precios unitarios a la baja. Pantalones, abrigos y sweaters fueron las categorías con mayor peso. Las exportaciones, en cambio, cayeron 21% en valor y 24% en volumen, el menor nivel en ocho años.
El sector enfrenta así un escenario de demanda retraída, costos crecientes y competencia importada que agrava la debilidad productiva y financiera.