Científicos descubren una estructura microscópica vinculada a las emisiones de metano de las vacas
Un estudio publicado en la revista Science identificó una estructura celular desconocida hasta ahora en microorganismos presentes en el sistema digestivo de las vacas. El hallazgo podría ayudar a explicar cómo se produce una parte importante del metano que estos animales expulsan, principalmente a través de eructos.
Las vacas, al igual que otros rumiantes como ovejas y cabras, generan metano durante el proceso de digestión. Este gas es considerado uno de los principales responsables del calentamiento global debido a su alta capacidad para retener calor en la atmósfera.
La investigación se centró en el rumen, el primer compartimento del estómago de los rumiantes, donde millones de microorganismos descomponen fibras vegetales mediante fermentación. Entre ellos se encuentran los ciliados, organismos unicelulares que representan aproximadamente una cuarta parte de los microorganismos presentes en esa zona digestiva.
Los científicos analizaron el ADN de distintas especies de ciliados obtenidas de más de 100 vacas lecheras. Según el estudio, observaron que una mayor presencia de estos microorganismos estaba relacionada con mayores emisiones de metano.
Para profundizar en el fenómeno, el equipo utilizó técnicas de secuenciación genética y microscopía tridimensional. Durante ese análisis descubrieron una estructura celular que no había sido identificada anteriormente.
Los investigadores denominaron a este orgánulo “hidrogenosoma modificado” u “orgánulo generador de hidrógeno”. Su función sería producir hidrógeno dentro de los ciliados, cerca de la superficie celular.
Ese hidrógeno es aprovechado por arqueas metanógenas, otros microorganismos presentes en el rumen, que lo transforman en metano. De acuerdo con los autores, este mecanismo establece un vínculo directo entre la actividad de los ciliados y la producción de este gas en los rumiantes.
El estudio plantea que comprender este proceso podría abrir nuevas estrategias para reducir las emisiones de metano del ganado sin alterar significativamente su sistema digestivo o su productividad.
Entre las posibles aplicaciones futuras, los investigadores mencionan el desarrollo de aditivos alimentarios capaces de interferir específicamente en el funcionamiento de este orgánulo o la selección de microbiomas menos propensos a generar metano.
Los autores señalaron que el descubrimiento representa un primer paso para entender con mayor precisión cómo los microorganismos del rumen influyen en las emisiones asociadas a la ganadería.