El nombre del Pringlense Manuel Vidal es el más escuchado en los pasillos de la Cámara de Diputados. Exasesor del PRO, escolta desde el año pasado a Caputo y en diciembre intentó, sin éxito, convertirse en operador legislativo del Gobierno. No le fue bien.
Menem logró desactivar un intento de Vidal por forzar sesiones extraordinarias antes de navidad, ni bien supo que el asesor había iniciado un sondeo con aliados. La citación nunca llegó, porque tampoco quiso firmarla el jefe de Gabinete, Guillermo Francos. La interna quedó expuesta: Caputo quería beneficiarse del cao y los mileístas puros, capitalizar el orden.
Para el riojano, Vidal fue quien articuló la difusión de los contratos con el Banco Nación de Tech Security, la empresa que el ahora diputado integró hasta que asumió su banca y regentea su hermano Adrián.Fue un golpe por duplicado. El vicedirector del Banco Nación es Darío Wasserman, pareja de la legisladora porteña Pilar Ramírez. Ambos armaron a gusto la lista de legisladores porteñas.
Los Menem y Wasserman lograron ser las sombras de Karina Milei, con la misión de desplazar de a uno a quienes ostenten poder sin pasar por el filtro de El Jefe. La lista de desobedientes era larga y sólo quedaría Caputo, a quien cualquier libertario que conozca cómo funcionan los Milei le aguarda un pronto destierro, similar al que sufrió su expadrino político, Ramiro Marra.
Es por eso que el asesor estrella tal vez esté interesado en tirar la alfombra para no irse solo. Son hipótesis, aunque verosímiles. Sobre todo, cuando para la nueva etapa Karina intenta reclutar a parte de la tropa de las Fuerzas del Cielo que apadrina Caputo, como el diputado provincial, Agustín Romo; y el secretario de Culto, Nahuel Sotelo, ambos muy valorados por los Milei. Fueron quienes pusieron el cuerpo en los momentos más duros de la campaña electoral.
Este viernes, la agrupación de Caputo sufrió un duro golpe con la difusión de una extorsión sexual de un concejal salteño Pablo López, finalmente expulsado. Un paso siguiente de la interna podría ser el manejo de la pauta publicitaria de las empresas públicas, que desde 2023 estaría en control absoluto del asesor estrella. Tal vez cambie de distribuidor en las próximas semanas.
Los Menem tienen motivos para sospechar del joven Vidal como articulador de las maniobras para desestabilizarlos. Se trataría de una venganza por la guerra de espías que lastima a Caputo. El paso de Vidal por el PRO explica esta hipótesis: fue jefe de Gabinete de Soledad Acuña en el Ministerio de Educación porteño. La exfuncionaria es la esposa de Diego Kravetz, el director operativo de la SIDE desde el año pasado, cuando el organismo quedó a cargo del mago del Kremlin, con Sergio Neiffert como jefe.
Según la información que maneja la comisión bicameral de fiscalización de organismos de inteligencia, Vidal (y tal vez Kravetz) fue el nexo entre Caputo y el exespía Leonardo Scatturice, implicado en una causa por el ingreso de diez valijas sin control aduanero, el 26 de febrero. El equipaje fue transportado por la exazafata Laura Arrieta, secretaria y socia de Scatturice, a quien las fuentes de inteligencia lo recuerdan hace una década disputando poder con el exjefe operativo de la entonces SIDE, Jaime Stiuso.
Tanta fue la escalada de aquella trifulca que Scatturice y Stiusso, cuentan en la SIDE, habían montado infraestructuras propias para perseguirse entre ellos. Con la llegada de Macri, en 2016 Scatturice se fue del país por temor a caer preso y armó una red de empresas offshore que ahora está en estudio en el Congreso.
Fuente:BPT