La provincia de Buenos Aires comienza a sentir con fuerza la llegada de una ola polar que pone fin a la breve tregua de días templados y agradables de mediados de julio. El frío intenso vuelve para quedarse, con temperaturas que bajan y cielos mayormente grises, instalando el clima invernal de pleno en gran parte del territorio bonaerense.
Desde el inicio de la semana, la masa de aire frío ingresó con viento y humedad elevada, generando neblinas y nubosidad baja persistente. Las temperaturas máximas apenas alcanzaron los 14 °C y las mínimas rondaron los 4 °C en varias localidades, con sensación térmica aún más baja especialmente durante la mañana.
Para los próximos días, la provincia enfrentará un panorama de días mayormente nublados, sin grandes variaciones térmicas. Se esperan temperaturas que oscilarán entre los 3 °C y 15 °C, con mañanas frescas y tardes frescas, sin grandes alivios a la vista. El viento del este persistirá, impidiendo cualquier intento de aumento térmico.
En resumen, la ola polar se instala firmemente en la provincia, recordando que el invierno aún tiene mucho para dar y que la llegada del calor queda por ahora en el olvido.