El intendente de Coronel Suárez, Ricardo Moccero, salió a diferenciarse dentro del peronismo con una declaración que sorprendió a varios: aseguró que la campaña no debe centrarse en consignas nacionales sino en la figura de Axel Kicillof.
¿De verdad cree Moccero que con solo cambiar un lema alcanza para reconectar con la gente? ¿O simplemente quería decir algo para que lo escuchen en La Plata?
“La campaña es Derecho al Futuro con Axel”, dijo con firmeza, como si con esa frase pudiera cambiar el humor social. “Hace meses que lo vengo diciendo y lo hice público: no quiero saber nada con eso. Salir a hacer campaña con el eslogan ‘Cristina libre’ nos haría perder por goleada” insistió, recordando una entrevista anterior.
¿No será mucho dramatismo el de Moccero para una consigna?
En los chats del grupo de intendentes del llamado “Movimiento Derecho al Futuro” circulan mensajes, ideas y enojos, mientras el espacio intenta recuperar algo de unidad tras la dura derrota electoral de 2023.
¿Gobernar por WhatsApp también forma parte del nuevo plan electoral? ¿O es solo una terapia grupal entre dirigentes desorientados?
Según Moccero, poner el foco en otras figuras nacionales sería un error en este contexto. Sostiene que hay que mirar hacia adelante, sin desviarse del liderazgo de Kicillof, único referente que logró sostenerse en la última elección.
¿Y entonces qué propone exactamente? ¿Campaña con Axel en remeras y se soluciona todo? ¿Eso alcanza para enfrentar a Milei?
Mientras tanto, en Coronel Suárez la situación es crítica. La fábrica Dass cerró y dejó a cerca de 400 trabajadores en la calle, los comercios bajan sus persianas, las obras públicas están frenadas y el desempleo sube.
¿Y en medio de todo eso, su prioridad es discutir consignas de campaña? ¿No tendría que estar atendiendo la emergencia local?
Además, en el Concejo Deliberante, las ordenanzas que podrían ayudar a paliar esta crisis quedan trabadas por la oposición. Pero Moccero prefiere centrar el debate en el nombre de la campaña.
¿Será que hablar de eslóganes es más cómodo que hablar de gestión? ¿O simplemente no tiene otra bandera que agitar?