Cada 30 de agosto se celebra el día de Santa Rosa de Lima y, alrededor de esa fecha, una tradición popular anuncia la llegada de una tormenta intensa. Pero la llamada Tormenta de Santa Rosa no ocurre necesariamente todos los años ni tiene siempre la misma intensidad.
El origen de la tradición se remonta a 1615, cuando una tormenta en Lima fue asociada con Santa Rosa de Lima y con la protección de la ciudad frente a un posible ataque de piratas holandeses. Con el tiempo, la creencia se extendió por distintos países de América Latina.
Desde el punto de vista meteorológico, el período de fines de agosto y comienzos de septiembre coincide con cambios en la circulación atmosférica. Comienza a ingresar aire más cálido y húmedo del norte, mientras todavía son frecuentes los frentes fríos, una combinación que puede favorecer la formación de tormentas.
Los registros históricos analizados por el Servicio Meteorológico Nacional muestran que en Buenos Aires, entre 1906 y 2023, se registraron tormentas entre el 25 de agosto y el 4 de septiembre en 67 de los 118 años estudiados, es decir, el 57% de los casos. Sin embargo, no todas fueron intensas ni estuvieron acompañadas de abundantes precipitaciones.
¿Y QUÉ PASARÁ EN 2026?
Por ahora, no se puede confirmar cómo será la Tormenta de Santa Rosa de este año. Algunos pronósticos extendidos muestran señales de inestabilidad para la segunda mitad de agosto, pero todavía pueden modificarse y no permiten afirmar que habrá una tormenta determinada el 30 de agosto.