Salvador, de 3 años, murió el domingo 9 de agosto luego de ser atacado por un pitbull en un predio de barrio Suárez, en la ciudad de Córdoba. El lugar está ubicado en la intersección de José Baca y Santa María. Tras el hecho, su madre, Brenda Garay, contó cómo fue la secuencia y qué vio cuando encontró al niño.
Según el informe de la autopsia, Salvador sufrió un shock hipovolémico provocado por la ruptura de su carótida izquierda durante el ataque.
Cómo ocurrió el ataque
El domingo por la tarde, Brenda estaba en la casa del padre de Salvador. Mientras el hombre utilizaba una sopladora de hojas para limpiar la vereda, ella se encontraba en la cocina calentando comida.
“Él entró dos segundos y se volvió a bajar de la sillita”, recordó la madre.
Después de perderlo de vista, Brenda comenzó a buscarlo dentro de la casa. Al no encontrarlo en el pasillo, pensó que podía haberse escondido en el baño o en la habitación de su abuelo.
Luego salió al exterior y observó hacia un terreno baldío vecino.
“Cuando miro por el sitio, veo dos perros a lo lejos y veo los piececitos de él”, relató.
La madre describió entonces lo que encontró: “Cuando lo vi, me lo estaban comiendo”.
Las medidas de seguridad y el terreno
La familia explicó que suele mantener las rejas y las puertas cerradas con llave porque Bauti, el otro hijo de 12 años, tiene una condición del espectro autista no verbal. Según señalaron, esas medidas buscan evitar que el adolescente se escape.
Ese fin de semana, Bauti estaba con su padre biológico. De acuerdo con lo contado por la familia, las medidas habituales se relajaron y fue en ese contexto cuando Salvador salió hacia el terreno baldío.
Según denunció Brenda, el lugar no tenía ningún tipo de cerco perimetral.
La madre también señaló que el perro estaba atado con una cadena de aproximadamente 10 metros, que le permitía llegar hasta la entrada del lote abierto.
El animal era una hembra cruza de pitbull y estaba embarazada al momento del ataque.
El episodio posterior a la muerte
Brenda también contó lo ocurrido el lunes 10 por la noche, cuando fue a pedir explicaciones a los dueños.
“Empecé a golpear la puerta para que salgan… abrió la puerta y me largaron los perros”, aseguró.
Dos personas fueron imputadas
La Fiscalía de Instrucción 10 imputó por homicidio culposo a dos personas: el hombre que se presentó como dueño y una mujer que también sería responsable del animal.
La familia de Salvador reclama que la imputación sea agravada para obtener la pena máxima.
“3 o 4 años no alcanzan porque a nosotros esto nos destruyó”, expresó Brenda.
Mientras avanza la investigación, vecinos del sector también mantienen reclamos por la presencia de otros animales peligrosos y por situaciones de hambre y abandono.