Una fuerte ola de violencia sacudió Florencio Varela el martes 18 de agosto, luego del asesinato de dos jóvenes, Ariel Machi y Franco Javier Herrera.
Tras los crímenes, vecinos se concentraron frente a una vivienda señalada como presunto búnker narco y terminaron atacándola e incendiándola.
En medio de los disturbios, una mujer fue asesinada a puñaladas cerca del lugar y murió antes de ser atendida por el SAME.
La Justicia investiga los tres homicidios y analiza cámaras de seguridad y testimonios para identificar a los responsables y determinar si los hechos estuvieron vinculados al narcomenudeo.
La Policía Bonaerense desplegó un operativo para controlar la situación y permitir el trabajo de los bomberos.