Entrevista a José Rivarola Esteves, abogado y candidato a concejal por Fuerza Patria
Con trayectoria en la gestión de recursos concretos para la comunidad, compromiso territorial y una mirada clara sobre los desafíos que enfrenta Coronel Pringles, José Rivarola Esteves, abogado y referente de Fuerza Patria, propone un modelo de representación firme, cercana y con los pies en la tierra. Esta entrevista repasa su visión sobre la ciudad, su enfoque de trabajo y los valores que guían su candidatura al Concejo Deliberante.
—¿Cómo definís el momento que está atravesando Coronel Pringles?
Pringles tiene muchas cosas valiosas: su gente, su historia, su potencial. Pero hoy está atravesando un período de estancamiento, donde parece que lo urgente tapa lo importante. Hay problemas visibles —veredas rotas, servicios colapsados, barrios postergados— pero lo más preocupante es la falta de rumbo. No hay un proyecto claro de ciudad. Se fue perdiendo el impulso productivo, se debilitaron los espacios culturales, y cuesta mucho generar oportunidades para los jóvenes. No podemos seguir repitiendo fórmulas que no funcionan. Hay que volver a pensar Pringles con decisión y con gestión.
—En tu recorrido hiciste muchas gestiones concretas ¿Qué lugar tiene eso en tu propuesta?
Gestionamos ambulancias, un sillón odontológico, un arco en C para diagnóstico por imágenes, desfibriladores y recursos importantes que hoy están en funcionamiento en la ciudad. Eso no se logró con promesas, sino con compromiso, trabajo en equipo y voluntad de resolver. Esa es la lógica que queremos llevar al Concejo: menos excusas, más resultados.
—¿Cuáles son tus ejes principales para la gestión municipal desde el Concejo?
Trabajo, producción y comunidad. Son tres áreas que están profundamente conectadas. Sin trabajo no hay futuro; sin producción no hay desarrollo; sin identidad no hay pertenencia. Queremos impulsar herramientas que incentiven a los que producen, a los que emprenden, a los que generan empleo. Y también acompañar a quienes construyen desde el arte, la educación, la participación social. El municipio tiene que dejar de ser una traba para convertirse en un facilitador. Nosotros sabemos cómo hacerlo, porque ya lo venimos haciendo.
—¿Cómo ves el rol del Concejo Deliberante hoy?
El Concejo tiene que ser mucho más que una sala de reuniones. Tiene que ser una caja de resonancia del pueblo, un espacio de propuesta, de control, pero también de cercanía. No sirve votar expedientes sin conocer la realidad de los barrios. Hay que salir, caminar, escuchar. Queremos que el Concejo vuelva a tener contacto directo con las necesidades de la gente. Queremos representar con seriedad, pero también con humanidad.
—Sos parte del peronismo, pero con una construcción propia. ¿Cómo se expresa eso en Fuerza Patria?
Fuerza Patria nace de una convicción: el peronismo tiene que volver a ser herramienta de transformación, no de adaptación. Valoramos a todos los compañeros que han trabajado por la ciudad, y venimos a sumar desde un lugar claro, sin disfraces. Con identidad, con firmeza, con propuestas reales. Apostamos a un peronismo que no se acomoda al marketing, sino que defiende sus banderas históricas con gestión, con territorio, con trabajo.
—¿Qué le dirías a quienes están desencantados de la política o sienten que nada cambia?
Que los entiendo. Porque yo también vi muchas veces cómo se prometía una cosa y se hacía otra. Pero también sé que cuando los que quieren cambiar las cosas no se involucran, todo sigue igual o peor. Nosotros no venimos con palabras lindas, venimos con hechos. Y si logramos todo lo que logramos sin ocupar cargos, imaginate lo que podemos hacer desde un lugar institucional. Queremos recuperar la confianza en la política desde lo concreto, desde lo cotidiano, desde lo que se puede tocar.
—¿Qué está en juego en la elección del 7 de Septiembre?
Se eligen concejales. Y eso define el futuro inmediato de la ciudad. El Concejo puede acompañar una buena gestión o frenarla, puede impulsar proyectos o dormirlos. Queremos estar ahí para defender a los vecinos, para proponer herramientas que mejoren su día a día, y para seguir trabajando como siempre lo hicimos: con responsabilidad, con presencia y con resultados. No es tiempo de resignarse. Es tiempo de demostrar que hay otra manera de hacer política. Y la estamos construyendo entre todos.
